jueves, 26 de mayo de 2011

Alcanzar un Sueño. Mont Blanc..

Tarde de Jueves, acaba de irse el técnico que de manera muy profesional acaba de devolver a la vida de nuevo mi caldera. Yuju !! Me puedo duchar, aunque ya hace días que no la echo demasiado de menos pues he andado con un principio de Neumonía que luego arreglé con una fea lesión en el hombro.


Pero no todo va a ser malo, tengo que ponerme a estudiar Vulcanología porque el miércoles me examino..Cuando digo que no todo va a ser malo me refiero a que después me voy con los colegas de cumpleaños.


No para de llover y empiezo a volverme loco con los planes de verano, me faltan horas, días y vacaciones para subir todas las Montañas y paredes con las que sueño. La mesa de mi salón es un revoltijo de libros de montaña, croquis y mapas. Entre todo aparece mi Diario de Montaña, le echo un vistazo y dentro encuentro algo a lo que le tengo mucho cariño..



Era pequeño, tendría unos 8 añitos cuando de pronto vi el Mont Blanc en televisión. Me quedé totalmente enamorado de aquella Montaña tan bella que parecía ser entera de hielo. Hablaban de Piolets, Crampones ¿y eso qué es? Me fui a varios diccionarios donde de manera poco clara explicaban su significado. Después de poner a prueba la paciencia de mi Padre, conseguí que imprimiera una foto de la Montaña Blanca, desde aquel día esa foto permaneció en la pared de mi habitación donde me pasaba las horas mirándola. El día en que me fui de mi casa la foto se vino conmigo dentro de mi cartera, y así pudo acompañarme en el bolsillo de la chaqueta de Gore hasta la cumbre de aquella cúpula de hielo en el verano de 2009..

Lo curioso de la escalada a esta Montaña es que ya había rondado sus alrededores en varias ocasiones. ¿Quién no ha caminado por Chamonix o Courmayeur sin quitar la vista de la cumbre? De todas las visitas quizás la de 2009 era la que menos encajaba en los planes intentarlo. Pero el destino no se puede cambiar y trás andar unos días escalando en el Macizo los planes se hicieron realidad, de madrugada partiríamos hacia la Montaña Blanca..

Pasamos toda la tarde en el refugio haciendo los preparativos, la meteo era buena, todavía recuerdo como me temblaba el pulso, ¡estaba nervioso! El poco rato que pasamos en las camas no pegué ojo, parecía un crío el día antes de Navidad..
Suena el despertador y bajamos a desayunar a la 1am, no me entra nada y me voy a la zona mixta a preparar las cosas, mis compañeros salen y me voy a la puerta a desliar las cuerdas y organizar la marcha. Veo que muchísima gente ya está metida en faena, no olvidemos que se trata de la ruta de los 4000 y es muy larga, sobre todo el descenso.



Nos encordamos y la marcha comienza, hace bastante frío por lo que vamos ganando ritmo poco a poco. En el Tacul nuestro ritmo es muy constante por lo que ascendemos rápido.





Llegamos a la Pala del Maudit, una travesía bajo las estrellas nos deja en una enorme pala de hielo donde el grueso del grupo que salió del refugio dan media vuelta. Tambien podemos observar como la cola por la "cuerda fija" se hace interminable por lo que adelantamos a todos por el lado llegando al amanecer y prácticamente solos a las últimas palas antes de la Cumbre..



Los últimos metros antes de la cima empezaron a pesar, todas las líneas tendían hacia la horizontal y las lágrimas me caían por el rostro cuando finalmente clavamos el Piolet en aquella cúpula de hielo que tantos años atrás y en la distancia había conseguido embrujarme de manera inexplicable.



Espero de todo corazón que todos podais perseguir vuestros sueños..nos vemos en las Montañas..

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